continuación de mi diario roto II
Quiero poder ordenar las cosas de acuerdo al tiempo en que sucedieron, pero reconozco que ese detalle no es parte de mi personalidad, soy organizada en algunas cosas, en otras lo dejo asi, asumiendo que en muchas ocasiones no importa el orden que le demos a las cosas, sino la intención de las mismas.
No hablaré de aquella pequeña que le gustaba saltar bajo la lluvia, que haciendo travesuras se encondía de la reprimenda de los adultos, que pretendiendo hacer de mi una niña buena, querían ahogar mis instintos naturales de libertad.
Que adustos eran los abuelos en aquella época, pero también muy dulces, prodigando el amor inmenso de una manera especial, ahora cuando veo las cosas desde este lugar, me doy cuenta que lo que soy ahora se debe en gran parte a ese esmero que ellos pusieron porque las cosas las comprendiera a mi corta edad, que no eran imposiciones, sino una preparación para que esta vida no me azotara con la fuerza que tienen sus distintos capítulos.
Lo aprendí, y muy bien, soy ese fruto de tenacidad, lucha, verdad, rebeldía, sueños, pasión, amor y crencias en las cosas buenas que hay en el mundo.
Es por eso que ahora, cuando por cosas de mis cosas tengo que encontrarme frente a seres con situaciones tan extrañas en su manera de comportarse, una de ellas pienso es la grosería con la cual las personas se dirigen a muchos de sus semejantes, y esto no tiene nada que ver con una posición social o económica, sino de respeto por si mismo y hacia los otros.
No sé, hay palabras que me suenan fuertes y por mas disimulo que le ponga, prefiero darme la vuelta e ignorarlas, otras me quiero enfrentar y callar esa inmundicia que surge, hiriendo a seres que se ven sometidos a estas situaciones.
Un día quizás mi lengua se vuelva loca e insensible y diré esas cosas que muchos merecen escuchar, no es lo mismo hacer que se lo hagan dicen....
Bien, hace un poco de calor, refrescaré mi gargante y volvere.....
Sharito Mar
