Sabes?

Hoy la tarde se convirtió en un llando dulce, lo sabes verdad? por alguna razón el sol se fue de largo, las montañas quisieron esconder su esplendor en aquel juego de cristales, hilos plateados que colgaban de un gris extraño.
Mi musa estaba extraviada y por más que la he buscado, durante estos días ha dicho: estoy ausente, he de regresar cuando encuentre el olor que tiene un beso nuevo o cuando el viento me traiga olor a azahares.
Que más da, me quedo meditando en esos parajes de mis recuerdos, me da igual esperar sentada, dormida o simplemente soñando, todo llegará en su mejor momento, es por eso que jamás he corrido al encuentro de nada, ni de esas emociones que pueden calcinar mis sensaciones, soy pausada, más analítica que enamorada, es que ayer el amor fue cruel, trazo líneas en mis cuadernos, llenando de sombras mis versos.
Pero sabes, la lluvia está golpeando los cristales de mi ventana, me he descalzado las zapatillas, esa rara costumbre que hay en mi, tocar el frío del mármol, sentir entre mis dedos el viento que salta desde mis balcones, como queriendo meterse en mis emociones, pero soy tan huraña, hago un mohín y los dejó pasar de largo, he dejado esos juegos, no hago apuestas al sentimiento, el corazón no lo empeño, no quiero suertes echadas por un deseo escaso que no encuentro dentro de mi.
Sabes, estoy siempre completa, un verso acaricia de manera coqueta la línea de mi cintura, piernas largas que avanzan en los caminos tormentosos de esta vida, desandando sueños, otras vez deshojando margaritas pero no en busca de un te quiero, sino de un capricho extraño que en mis aposentos encontré casi desnudo, muriendo de frío.
Por si no lo sabes, lo he metido por debajo de mi almohada, si ella contará las crudas realidades de mis pensamientos, se reiría casi a carcajadas por encontrar una mujer enamorada de sus sueños.
Sabes, ya me da igual, no tengo miedos y me escapo en los nocturnos, esos que son solamente míos, donde no hay veredas ni atajos, donde me voy descalza y veo caer las hojas de los nogales, respiro el aroma de tierra mojada y salen entonces mis versos, esos mismos que un día entregaré a caudales.
Sabes? sólo tuve ganas de escribir, ya mañana seré un mortal de nuevo, corriendo contra las horas, mientras ahora en este silencio me cobijo, y sacó de las entrañas un suspiro nada más hecho de amor.
Sabes? no soy de hielo, pero aprendí a soñar en otras dimensiones, en mi volcán no hay erupciones, soy nada más un ser terrenal.
Sabes?
Sharito Mar
10 de Julio 2006.
