CARTA A UN ESPOSO, EN EL FUTURO.
CARTA EN EL FUTURO.
Sharito Mar ( Derechos Reservados)
Querido esposo:
Un día tú y yo nos encontramos por esas cosas del destino, sensaciones hermosas se fueron apoderando de nuestro corazón, comenzaron los detalles de una ilusión nueva y aquella triste historia que estabámos
cerrando, parecía tomar un nuevo rumbo, recuerdas nuestros planes y el momento de aquel encuentro primero.
Abrí mi corazón tal cual era, arrastraba los temores que en antaño alguien dejo en mi buen corazón, me abrí y
mostré la sencilles que me hacía ser lo que soy, una sola persona, con creencias y patrones no impuestos, sino
los que encontré en el caminar de mi vida, que aunque corta me enseñó las distintas máscaras con las cuales el ser humano se disfraza. Cuide de mi entorno para evitar lo más posible tener desaires y penas, el amor es maravilloso cuando resulta transparente, pero tormentoso cuando tropiezas con sus trampas, esas que se ocultan en facetas que están dormidas en el interior de los seres humanos.
Sabes querido esposo: ahora solamente serán mis líneas las que estarán frente a tus ojos, yo en otro lugar buscando de la vida la esencia misma de la verdad, quizás nunca nuestros conceptos empataron como deseabamos, y lo que para uno era lo correcto, para el otro era simplemente una imposición, cuanta tristeza ocasiona la falta de comprensión en casos como estos, imposible cortar las alas a un ave que quiere volar en libertad y en verdad, nuestros vuelos eran eso, tan distintos y poderosos, y aunque nuestro nido estaba hecho con las ramas de nogales, cedros y pinos, soportaba inclementes ventiscas y se erguía cual guerrero queriendo preservar su pureza.
Te amé tanto, entregué esa parte bella de mi ser a tus manos, caricias que invente para saciar su deseo, siendo
roca en momentos dificiles, riendo cuando quizas el llanto estaba aflorando a mi mirar, el mismo que trazó un solo camino, ir a tu lado en el bien y en el mal.
Más el amor tiene formas distintas, simientes que engañan, y hoy me tienes aquí escriéndote una carta que en el futuro encontrarás, cuando los años lleguen sobre tu espalda y quieras aquella ternura encontrar sin falsedad, la pobreza o riqueza no era esencial, sino el amor que por ti cultivaba en el día a día y que con tu engaño lo dejaste morir.
Quisé llamarte esposo mío, uno de esos sueños más que saqué de aquel cajón, me pregunto que será de tu vida, si te acompañan en la soledad mis recuerdos, de mi no puedo decirte nada, no sé como mi irá, puede que por tener mi alma llena de amor tendré un final de felicidad.
Nunca dejé de amarte, me llevé en el corazón tu nombre que de alguna manera ha tenido una evolución.
Hasta pronto mi amor.

ironia dijo
Hola amiga, sabes es una linda carta esa que has escrito, pero yo te recomendaria no creerla demasiado, las caidas de grandes alturas suelen ser dolorosas.
2 Mayo 2006 | 11:38 PM