FUE EN UN DOMINGO QUE MI MENTE SE PUSO A DIVAGAR..
El despertador ha sonado exacto a la hora en que lo programé antes de irme a la cama, una tortura impuesta a mi horario tan apretado, no me puedo dar la libertad de dormir mas allá de lo que mi cuerpo necesita.
Hace unos días cumplí otro año más de existencia en este atormentado mundo, de donde soy esa ínfima parte, a ratos me siento tan microscópica y no por carencia de virtudes, sino por ese tropel de situaciones que llaman la atención, donde por más palabras que escriba, desperezando mi intelecto, para que éste no se duerma en vacíos o el ocio que tanto daño causa y que por cierto, genera actos extraños.
Perdón, tengo una carrera mental, me salto puntos y dejo inconclusa las ideas, claro ese afán de poner todo en el papel y no dejar escapar ni el más mínimo suspiro del que soy capaz de parir, aunque no sean super ideas, pero son mías y nacen desde allá adentro.
Abrí el periódico, ahora es domingo cuando marzo está cerca de la despedida, el tiempo pasa igual, los días tienen los mismos segundos, minutos y horas, pero a mi me parece que ahora como que tenemos ese dos por uno tan de moda, ya pienso que los días tienen doce horas, los minutos tienen 30 segundos, dada la velocidad con que el tiempo según decimos “vuela” (acaso tendrá alas)
Muchas noticias, las de siempre, con pesar me encuentro que la violencia no merma, al contrario parece que el ser humano tiene un afán de inventar nuevas modalidades para que esta no muera,cobra visos de sensacionalismo y verdades atroces.
He llegado a pensar que me estoy cansando de ver, oir y sentir la inmundicia del mundo, pero sé que hay cosas muy hermosas que me hacen reflexionar y decir que de alguna manera vale la pena continuar siendo uno de esos microbios en el Universo, ni te creas que eres tan inmenso cuando ves hacia arriba y sabes que es grandioso lo desconocido que encontramos a ratos en un cielo azul y otras cuando todo esta de elegante negro, ahí nos sentimos seres microscópicos, no por otras razones. Tampoco es pretender ofender, pero somo pequeñitos ante las grandezas que hay dentro del mundo cósmico.
Pero nada, no quiero divagar en reflexiones, hay muchas deambulando por ahí, los domingos siempre las ciudades suelen callarse, me parece que se caen poses, caretas y todo vuelve a ser como en realidad debe ser, las personas dejan de correr, las calles o extrañan la malcriadeza de los conductores o se descansan, las oficinas detienen aquel barullo de letanías que enlazadas hacen una sinfonía que simplemente revientan tus tímpanos, pero en domingo igual se enmudecen para beneficio de la contaminación acústica.
Hay café en la cafetera, luego no sé en que otro lugar podría estar, es por eso que la repetición me hace nuevamente divagar. En este momento de holgazanería me da por buscar cuantos errores me sean posibles, sea al escribir o hablar, pero nada es domingo y no debo romper el esquema, hoy no se hace nada más que divagar.
Derechos Reservados 2006 Sharito Mar.

Jorge dijo
Mientras aromaba ese, tu café aún humeante, me he dejado caer por tus divagaciones; no hay duda, que cada día cuesta mas reinventarse entre los detritus que nos acorralan, pero no queda otra, bajar los brazos no es una opción, si la es, el intentar salir con las mínimas máculas posibles aun cuando tengamos que parirnos entre lozas sucias y rotas.
Un placer leerte.
Cordiales saludos.
20 Abril 2006 | 10:36 AM